El plástico es uno de los materiales que más contribuyen a la economía. Gracias a su alta producción las diferentes compañías han conseguido mantenerse en alza los últimos 50 años. Sin embargo, ¿cuál es el futuro de la industria plástica? Los residuos que genera este material y sus efectos sobre la salud y el medio ambiente han creado la necesidad de un nuevo replanteamiento.

La importancia del reciclaje

46 millones de toneladas de plástico se fabrican cada año en toda Europa. No obstante, solo el 5% del plástico generado es reciclado. Estamos ante unas cifras alarmantes de contaminación que necesitan ser reorientadas de manera inmediata.

Este es uno de los primeros pasos a dar para un futuro sostenible de la industria plástica. Se necesita impulsar como ejemplo los casos de otros sectores como el del papel, el vidrio o el metal. Industrias que han sabido integrar todos sus procesos dentro del modelo de economía circular partiendo del reciclado de sus materias primas.

Para ello, es importante dar sentido a la integración de la industria plástica con las plantas de reciclaje. Esto no solo implicaría una nueva oportunidad para la sostenibilidad del sector, sino que abriría nuevos campos para el negocio.

El crecimiento de los plásticos bio en la industria plástica

Una buena noticia para el sector es que el crecimiento de lo que se conoce como plásticos biodegradables (PLA, PHA, etc.) seguirá su curso constante hasta el año 2020. Aún así, todavía faltan muchas ayudas económicas y políticas que permitan un futuro de la industria plástica mucho más sostenible si cabe.

Los plásticos están presentes y son necesarios para muchos otros sectores. Por este motivo, hoy día más de 150 proyectos están orientados al desarrollo de materiales innovadores capaces de reducir el impacto ambiental de los plásticos actuales. En este sentido, las investigaciones se están centrando en dos áreas:

  1. La creación de plásticos procedentes de fuentes renovables.
  2. El estudio sobre nuevos plásticos biodegradables.

Estas medidas pretenden reducir una de las preocupaciones mayores incluidas dentro de la legislación ambiental europea. Reducir la fabricación de plásticos a base de petróleo. Un material no renovable y con un alto impacto ambiental como residuo de alta resistencia. Por otro lado, es importante cambiar la rutina de los consumidores. Las bolsas de plástico siguen siendo el principal reto para conseguir una industria plástica sostenible.

Conclusión

Nuestro mundo y, más en concreto nuestro mar, está pidiendo a gritos un cambio radical. Una transformación de la industria plástica que ha de venir de la mano de los gobiernos, las empresas y la responsabilidad civil de los consumidores.

Un cambio que solo será posible si todos colaboramos en la creación de nuevas materias primas, así como en el reciclaje de los plásticos existentes hoy día. Y es que producir una tonelada de plástico tiene un coste de 1.400 euros mientras que producir la misma cantidad de plástico reciclado solo cuesta 900 euros. Por lo tanto, se concluye que dar prioridad al reciclado es una de las claves para el futuro de la industria plástica en los próximos años.